miércoles, 14 de abril de 2010

el bando de los buenos

Un café

cuatro horas

tres viajes

sin marcharnos del bar

o atravesando metales europeos

capitales silencios

con algo más que ropa en las maletas.

Volveremos pronto a acumular

ceniza y vino tibio en los balcones

porque el mundo no es nuestro

ni nos quiere

pero algo habrá que hacer con estas ganas

de estar vivos y aquí

de ser felices.


Estoy tranquila

viviendo en este ejército

de futuros artistas destronados

nadando en el vacío

con las brazadas torpes de la duda.


No importa que se anuncie la derrota.

Basta

con esta celebración de lo inexacto

esta inútil demostración de fuerza.

Yo soy esta fraternidad ingenua

estas noches iguales

este cariño pardo este refugio.

La lucha es la memoria.

Sé que he elegido el bando de los buenos.

4 comentarios:

dediego dijo...

Sobran el título y el último verso. Quitando eso, me gusta mucho.

Me parece un gran cierre y una gran idea eso de que "la lucha es la memoria".

i (latina) dijo...

''porque el mundo no es nuestro/ ni nos quiere/ pero algo habrá que hacer con estas ganas/ de estar vivos y aquí/ de ser felices''

Me acuerdo de que este texto me gustó mucho, y se lo enseñé a mi madre.

¡Tengo taaantas ganas de viajar contigo!

Clara dijo...

¿Ves, Borja? Una de las cosas más difíciles de escribir es corregir. Estoy segura que muchos de los versos que yo quitaría de los poemarios a ti te encantan. O al autor. Somos incapaces de cercenar un poema que creemos completo. Mis títulos siempre son provisionales, pero sin el último verso el poema se me queda cojo. Ya ves. Y gracias por leer, literato.

dediego dijo...

Jeje, lo de leer lo hago ya casi por enfermedad o a saber :).

Tal vez se puedan quitar muchos versos, ése no es el problema. El problema está en que hablar del bando de los buenos es más difícil de lo que parece (¿qué buenos? ¿quiénes? ¿qué o quién los hace buenos? ¿y quiénes son los malos y por qué lo son?) y el último verso se me hace...presuntuoso, se me hace orgulloso, y no me gusta demasiado (¿cómo sabes que has elegido el bando de los buenos? ¿los demás bandos son malos? ¿quién más puede elegir el bando de los buenos?).
Son en definitiva preguntas que me alejan del poema que tú has escrito, me parece. Y para decir lo que creo que quieres decir, ya lo has dicho antes. Por eso lo dejaría así. Es muy hermoso, honesto y sincero hablar de una lucha que es la memoria. Y esa gente, los que pelean para recordar, sí que me apetece conocerlos.

Un besazo muy grande. Un placer leer cosas tan interesantes.