martes, 30 de noviembre de 2010



“faltarán muchos
tantos
que no darán abasto
las fábricas de olvido”

Mario Benedetti





Este silencio blanco de mi calle
es un hilo que llega hasta el pasado.
Hay tantos esperando que no puedo olvidarte solo a ti.
Hay muchas voces entre estas paredes
y ninguna me llama
hay muchos cuerpos huyendo del futuro.
Yo soy el animal que recuerda,
el animal que trata de incendiar los recuerdos
para tener un fuego, cualquier fuego.
Y ya no sé qué hacer con tu improbable
tu memoria que arde entre mis manos
como un trozo de hielo.
No es este resplandor lo que yo busco,
no es este dolor
ni es este frío.
No tengo una memoria que ofrecerte.
La soledad que dejas como un rastro no tiene tu calor.
Pero te invoco.
Intento comprender qué espero de tu ausencia.




febrero 2010



3 comentarios:

Caminos del Espejo dijo...

Guapa,

me emociona tu manera de escribir, eres arte.

Un abrazo desde España

i (latina) dijo...

¿...lo conocía, yo, este texto?

Clara dijo...

Helena: gracias, una vez más. Incluso si se me queda grande. Abrazo.


Irene: Arrrrr, ¿puede? Haciendo inventario de textos antiguos, mirándolos desde lejos y viendo si me convencen o no. ¡A ver si Skype!