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miércoles, 8 de agosto de 2012

"Il faut être absolument moderne"


“(...) Esto fue hace veintiún años y estoy pensando en la amarga meditación que se me metió en la cabeza un día, al regresar, mientras hacía mis dos cruces sobre la cañería. Se me había ocurrido que yo ya era un año mayor que Keats cuando éste murió y que también había escrito muchos versos, pero que ninguno tenía valor. Había imitado y vuelto a imitar, y eso era todo.

Nunca he sido ambicioso, pero resultaba de cualquier manera desagradable no haber logrado nada, pero nada exactamente, en la única dirección que me interesaba permanentemente. Hay momentos en que uno olvida que el valor de la vida es la vida, y que cualquier otro logro es, en comparación, de muy poca importancia. Era ésa una de tales veces y todavía puedo saborear su particular amargura. Era aún bastante joven a mis veintisiete.(...)

Quizás ésta era la forma de obtener la originalidad: adivinar hacia dónde iba la literatura y llegar primero. Lee con cuidado a tus contemporáneos, traza su plan de acción; apúrate entonces y haz lo que ellos harán el año que viene. Y si ellos se inspiraban en Francia, yo podía leer francés tan bien como cualquiera. (...)

Pero en ese entonces, mientras olía la miel silvestre a la mitad de caballete y meditaba acerca de la dirección de la poesía moderna, mi desaliento se oscureció. (...) ¿en qué podría beneficiarme conocer la dirección por la cual transitaba la poesía moderna, si no me gustaba esa dirección? Era como arrancarse los ojos para cultivar el sentido del oído o cortarse la mano derecha para desarrollar la izquierda. Estas austeridades no eran para mí: la originalidad por amputación me parecía demasiado dolorosa. (...)

Deposité el haz y la leña y permanecí triste junto a la cabeza del puente. La niebla del mar subía por el barranco, pulsando entre los pinos, el aire olía a mar y resina de pino y a yerbabuena; mi mujer y mi perro estaban conmigo... y yo estaba ahí parado como un pobre literato olvidado de Dios mientras tomaba mi decisión final de no convertirme en un 'moderno'. No quería volverme ligero y fantástico, abstracto e ininteligible.

Comencé a escribir este libro (Tamar) tres o cuatro años después. Ya había entonces superado mi inmadurez y no me detenía a pensar si los versos eran originales o seguían una tendencia, o encontrarían a un lector. Tampoco he vuelto a considerar si merecen encontrarlo."

Robinson Jeffers, Introducción para una nueva edición de Tamar y Roan Stallion


domingo, 12 de diciembre de 2010

"posséder la vérité dans une âme et un corps" (A. Rimbaud)



"Il est l'affection et le présent puisqu'il a fait la maison ouverte à l'hiver écumeux et à la rumeur de l'été, lui qui a purifié les boissons et les aliments, lui qui est le charme des lieux fuyants et le délice surhumain des stations. Il est l'affection et l'avenir, la force et l'amour que nous, debout dans les rages et les ennuis, nous voyons passer dans le ciel de tempête et les drapeaux d'extase.

Il est l'amour, mesure parfaite et réinventée, raison merveilleuses et imprévue, et l'éternité : machine aimée des qualités fatales. Nous avons tous eu l'épouvante de sa concession et de la nôtre : ô jouissance de notre santé, élan de nos facultés, affection égoïste et passion pour lui, lui qui nous aime pour sa vie infinie...

Et nous nous le rappelons et il voyage... Et si l'Adoration s'en va, sonne, sa promesse sonne : "Arrière ces superstitions, ces anciens corps, ces ménages et ces âges. C'est cette époque-ci qui a sombré !"

Il ne s'en ira pas, il ne redescendra pas d'un ciel, il n'accomplira pas la rédemption des colères de femmes et des gaîtés des hommes et de tout ce pêché : car c'est fait, lui étant, et étant aimé.

Ô ses souffles, ses têtes, ses courses; la terrible célérité de la perfection des formes et de l'action.

Ô fécondité de l'esprit et immensité de l'univers! Son corps! Le dégagement rêvé, le brisement de la grâce croisée de violence nouvelle!

Sa vue, sa vue! tous les agenouillages anciens et les peines relevés à sa suite.

Son jour! l'abolition de toutes souffrances sonores et mouvantes dans la musique plus intense.

Son pas! les migrations plus énormes que les anciennes invasions.

Ô lui et nous! l'orgueil plus bienveillant que les charités perdues.

Ô monde ! et le chant clair des malheurs nouveaux ! Il nous a connus tous et nous a tous aimés. Sachons, cette nuit d'hiver, de cap en cap, du pôle tumultueux au château, de la foule à la plage, de regards en regards, forces et sentiments las, le héler et le voir, et le renvoyer, et sous les marées et au haut des déserts de neige, suivre ses vues, ses souffles, son corps, son jour."


Arthur Rimbaud, "Génie", Illuminations





"Él es el afecto y el presente porque él ha construido la casa abierta a la espuma del invierno y el rumor del verano, él que ha purificado la bebida y el alimento, él que es el encanto de los lugares huidizos y la delicia sobrehumana de las estaciones. Él es el afecto y el futuro, la fuerza y el amor que nosotros, alzados a la rabia y el hastío, vemos pasar por el cielo de tormenta y las banderas del éxtasis.
Él es el amor, medida perfecta y reinventada, razón maravillosa e imprevista, y la eternidad: amada y fatal máquina. Hemos sentido todos el terror de su concesión o de la nuestra: Oh, gozo de nuestra salud, impulso de nuestras facultades, afecto egoísta y pasión por él, él que nos ama en su vida infinita...
Nosotros le recordamos y él viaja... Y si la Adoración se va, suena, su promesa suena: 'Fuera esas supersticiones, esos cuerpos antiguos, esas parejas y esas edades. ¡Esta es la época que se apaga!'.
Él no se irá, no bajará de ningún cielo, no cumplirá la redención de la cólera de las mujeres y la alegría de los hombres y de todo este pecado: porque eso está hecho, siendo Él, y siendo amado.
¡Oh sus alientos, sus cabezas, sus carreras; la terrible celeridad de la perfección de las formas y la acción!
¡Oh fertilidad del espíritu e inmensidad del Universo!
¡Su cuerpo! La liberación soñada, la gracia quebrada por la violencia nueva
¡Su vista, su vista! Todas las antiguas reverencias y las penas levantadas a su paso.
¡Su paso! Las migraciones mayores que las antiguas invasiones.
¡Oh, Él y nosotros! El orgullo mejor que la caridad perdida.
¡Oh, mundo! ¡Y el canto claro de las nuevas desdichas!
Él nos ha conocido a todos y a todos nos ha amado. Sepamos, en esta noche invernal, de cabo a cabo, del polo tumultuoso al castillo, del bullicio a la playa, de mirada a mirada, cansados fuerzas y sentimientos, invocarle y verle, y despedirlo, bajo las mareas y sobre los desiertos de hielo, seguir sus ojos, su aliento, sus cuerpos, su día."


miércoles, 17 de noviembre de 2010

" la 'liberté libre', la route blanche, la Nature immense, le surpassement de soi, l'innocence naïve" (Alain Borer sur Rimbaud)



"Rimbaud étonne -au sens ancien et fort de tonnerre-, avec lui le monde redevient étonnant. Sa révolte, annexée jadis par les marxiens, et qui régale toujours les adolescents, n'est pas dirigée seulement contre la société; pas seulement non plus contre l'Ange [...]; mais contre les conditions qui nous sont faites de la fatalité du travail, l'incapacité du corps à coïncider avec la Nature et la pensée avec le monde, la séparation des sexes, le lieu inaccessible dans l'espace infini su désert, l'impossible repos: c'est en exigeant l'éternité-sur-le-champ que Rimbaud accomplit le voeu de Hölderlin: 'Habiter la terre en poète' ".

"Rimbaud asombra -en el sentido antiguo y fuerte de sombra-, con él el mundo vuelve a ser asombroso. Su revuelta, anexionada hace tiempo por los marxistas, y que complace siempre a los adolescentes, no se dirige solamente contra la sociedad; no solamente contra el Ángel [...]; sino contra las condiciones que nos son impuestas a través de la fatalidad del trabajo, la incapacidad del cuerpo para coincidir con la Naturaleza y el pensamiento con el mundo, la separación de los sexos, el lugar inaccesible en el espacio infinito del desierto, el reposo imposible: exigiendo la-eternidad-ahora Rimbaud cumple este deseo de Hölderlin: 'Vivir en la tierra como poeta' ".*

Alain Borer


* Espero que el dios de los traductores me perdone.









domingo, 7 de noviembre de 2010

"La vraie vie est ailleurs", A. Rimbaud.



'El gobierno francés, ¿o fue el gobierno inglés?, puso una lápida
En esa casa de 8 Great College Street, Camden Town, Londres,
Adonde en una habitación Rimbaud y Verlaine, rara pareja,
Vivieron, bebieron, trabajaron, fornicaron,
Durante algunas breves semanas tormentosas.
Al acto inaugural asistieron sin duda embajador y alcalde,
Todos aquellos que fueran enemigos de Verlaine y Rimbaud cuando vivían.

La casa es triste y pobre, como el barrio,
Con la tristeza sórdida que va con lo que es pobre,
No la tristeza funeral de lo que es rico sin espíritu.
Cuando la tarde cae, como en el tiempo de ellos,
Sobre su acera, húmedo y gris el aire, un organillo
Suena, y los vecinos, de vuelta del trabajo,
Bailan unos, los jóvenes, los otros van a la taberna.

Corta fue la amistad singular de Verlaine el borracho
Y de Rimbaud el golfo, querellándose largamente.
Mas podemos pensar que acaso un buen instante
Hubo para los dos, al menos si recordaba cada uno
Que dejaron atrás la madre inaguantable y la aburrida esposa.
Pero la libertad no es de este mundo, y los libertos,
En ruptura con todo, tuvieron que pagarla a precio alto.

Sí, estuvieron ahí, la lápida lo dice, tras el muro,
Presos de su destino: la amistad imposible, la amargura
De la separación, el escándalo luego; y para éste
El proceso, la cárcel por dos años, gracias a sus costumbres
Que sociedad y ley condenan, hoy al menos; para aquél a solas
Errar desde un rincón a otro de la tierra,
Huyendo a nuestro mundo y su progreso renombrado.

El silencio del uno y la locuacidad banal del otro
Se compensaron. Rimbaud rechazó la mano que oprimía
Su vida; Verlaine la besa, aceptando su castigo.
Uno arrastra en el cinto el oro que ha ganado; el otro
Lo malgasta en ajenjo y mujerzuelas. Pero ambos
En entredicho siempre de las autoridades, de la gente
Que con trabajo ajeno se enriquece y triunfa.

Entonces hasta la negra prostituta tenía derecho de insultarles;
Hoy, como el tiempo ha pasado, como pasa en el mundo,
Vida al margen de todo, sodomía, borrachera, versos escarnecidos,
Ya no importan en ellos, y Francia usa de ambos nombres y ambas obras
Para mayor gloria de Francia y su arte lógico.
Sus actos y sus pasos se investigan, dando al público
Detalles íntimos de sus vidas. Nadie se asusta ahora, ni protesta.

"¿Verlaine? Vaya, amigo mío, un sátiro, un verdadero sátiro.
Cuando de la mujer se trata; bien normal era el hombre,
Igual que usted y que yo. ¿Rimbaud? Católico sincero, como está demostrado."
Y se recitan trozos del “Barco Ebrio” y del soneto a las “Vocales”.
Mas de Verlaine no se recita nada, porque no está de moda
Como el otro, del que se lanzan textos falsos en edición de lujo;
Poetas jóvenes de todos los países hablan mucho de él en sus provincias.

¿Oyen los muertos lo que los vivos dicen luego de ellos?
Ojalá nada oigan: ha de ser un alivio ese silencio interminable
Para aquellos que vivieron por la palabra y murieron por ella,
Como Rimbaud y Verlaine. Pero el silencio allá no evita
Acá la farsa elogiosa repugnante. Alguna vez deseó uno
Que la humanidad tuviese una sola cabeza, para así cortársela.
Tal vez exageraba: si fuera sólo una cucaracha, y aplastarla.'

Luis Cernuda, Desolación de la quimera, 1962



El último Cernuda, poeta viejo, gastadas las costuras "con mi luz y mi amor". Menos luz y menos amor en sus palabras. Hoy llega con la lluvia y me reprocha esta ligereza al hablar de los muertos, esta falsa declaración de amor en las provincias. "Qué sabes tú de mí". Pido perdón y busco al Cernuda deseante, al joven que alzaría la cucaracha entre sus manos temiendo querer aplastarla un día.